jueves, 30 de marzo de 2017

Localías Extrañas: Independiente en Lanús


“Es extraña esta ciudad, pues yo estoy fuera de escala”, reza Gustavo Cerati en “Paseando por Roma”, otra de las célebres y reconocidas piezas musicales que compuso junto al trinomio de Soda Stereo. Un forastero, un extraño cuyo lugar de origen quedó lejos parece ocultar entre líneas ese mensaje. Una ciudad, un estado o ¿una estación? de distancia que disgrega, si lo encuadramos en la materia del fútbol, aún más puntillosamente en Independiente.

Que una institución, por determinada circunstancia, deba tomarse el atrevimiento de volverse toro en rodeo ajeno, no es algo que sorprenderá al mundo de la redonda. En menor escala, al hincha del Rojo, que por diversos motivos debió mudar su condición de anfitrión a otras tribunas y buscar resultados en tierras impropias.

La ciudad de Lanús, específicamente en el estadio Néstor Díaz Pérez, nos convoca a una serie de cotejos disputados en terrenos pertenecientes a uno de los últimos campeones a nivel doméstico. La cercanía, las posibilidades de traslados y la negativa de otras entidades a prestar su recinto, fueron desencadenantes que motivaron a la elección del habitáculo de la entidad Grante para hacer las veces de local, con diversos saltos temporales en las pasada década.

El primer recuerdo que viene a la memoria colectiva de los seguidores resultará no grato para enfatizar en aquellas reuniones futboleras, en donde esbozamos un cierto “¿Te acordás?”, sobre determinado partido. Es que en el clausura 2004, el Diablo, conducido por José Pastoriza debió enfrentar al rival de toda la vida, unos kilómetros más al sur del conurbano bonaerense.

Corría la fecha 15 de aquel certamen cuando –aún con parcialidades de ambos bandos- el balón comenzaría a rodar desde el punto central del field lanusense. Los del Pato, con un andar a los tumbos, recibían a Racing Club con el fin de asentar la paternidad y obtener el triunfo en terreno foráneo. Pese al buen arranque y la puesta en ventaja con un gol de tiro libre de Juan Eluchans, la lluvia que caía sobre la ciudad lindera culminaría desencadenando una tormenta inherente para los propios al ver como Gastón Fernández, en dos oportunidades, y Lisandro López ahogaban la temprana endorfina producida por la superioridad obtenida y robaban los tres puntos para los conducidos por Guillermo Rivarola.

Meses más tardes, ya con cambio en la dirección técnica y con Julio Cesar Falcioni sentado en el banco, los avellanedenses volverían a disponer de las instalaciones ubicadas en Arias y Esquiú. El rival de turno sería Tiro Federal y el motivo de la mudanza se debió a los desmadres ocurridos en la pasada edición del “Clásico de Avellaneda” que tuvo condimentos de todo tipo: caramelos Flynn Paff, incendios en la tribuna académica y un escatológico baile por 4-0, con el recordado gol de Sergio Agüero y la pérdida de cadera de Crosa.

Volviendo a lo ocurrido con el equipo rosarino, en un caso contrario a lo ocurrido en el anterior cotejo disputado en ese campo, los falangistas independentistas volvieron a su tierra natal con una sonrisa. Fue 1 a 0, con un tanto de Nicolás Frutos y una expulsión del Kun, para un equipo encaminado y que conseguía, de manera provisoria, la punta del campeonato. Aquel día, el Emperador, dispuso de una oncena entre los cuales hoy algunos homenajeamos y honraremos en nuestro blog: Leyenda; Pautasso, Méndez, Cáceres, E. Domínguez; Pusineri, Herrón, E. Buján, Biglia; Agüero, y Frutos.

Casi cuatro años debieron pasar para que el Rey de Copas, volviera a habitar los “tablones” de La Fortaleza. La construcción del “Libertadores de América” en marcha, en pos de remodelar la “Doble Visera”, cuyas tribunas quedarán impregnadas para siempre en las retinas de cada uno de los hinchas, motivaba a la elección de un nuevo escenario para la disputa de un Apertura, corriente al 2009, que tenía como adversario a Newell´s.

El comienzo del campeonato, la implementación del “Fútbol para Todos” y el regreso de Américo Gallego a la conducción técnica de un Rojo vestido de blanco para la ocasión, colmaban de sazón un cotejo que culminaría con otra pálida. Un cabezazo a los 30 minutos del complemento, producto de la testa de Juan Insaurralde, generaba un traspié para los del Tolo, que encontrarían un buen andar en el torneo, llegando a disputarlo hasta las últimas consecuencias. En ese entonces, los que saltaron al field, dispuestos por el último deté campeón a nivel local fueron: Navarro; Vella, Tuzzio, Galeano, Mareque; Acevedo, Godoy, Busse; Núñez, P. Rodríguez y Gandín, dejando en el banco a luego habituales titulares como Piatti, Silvera o Gabbarini.

Más acá en el tiempo, encontraremos los dos eslabones finales pertenecientes a esta cadena resultadística que nos sujeta a lares no habitués a la hora de actuar como convidantes. Deportivo Español –en primera instancia- resultaría el “enemigo” a vencer esta vez, por Copa Argentina, de suerte esquiva, pero con carácter nómade, debido al federalismo que la caracteriza. Fue uno a cero para los de Mauricio Pellegrino, con un tanto de Diego Vera, que concatenaba su quinto partido consecutivo, pero que encontraría a su verdugo en la próxima instancia de esa competición. Lanús, compinche propietario del espacio alquilado, dejó sin chances de poder avanzar en la competición, en el Ciudad de La Plata.

Una zaguera historia más en estos pagos, nos hará transportarnos al año 2016. El estreno de Gabriel Milito con el sweater negro de entrenador, hacía ilusionar a todos los fanáticos por el regreso del Mariscal, con toda la especulación puesta sobre su metodología de trabajo y lo que vivenció en su estadía en Barcelona junto a Pep Guardiola. Un baño de realidad, producto de los comandados por Ariel Holan –hoy en Alsina y Bochini- dejó tempraneramente a un equipo exaltado sin un frente de competición.


“Ahora es hora de volver”, enfatiza  la pieza armónica mencionada anteriormente con autoría de Gus, que captó el mensaje de manera perfecta. En estos relatos, tres negativas y dos buenas dejó el saldo de los propios en espacios pertenecientes a Lanó (?), con diferentes actores, disímiles motivos y un interrogante que colma el pensamiento: ¿Volverá para igualar la serie? 

No hay comentarios:

Publicar un comentario